Cuando somos dueños de una empresa, sea como autónomos o en sociedad, muchas veces no nos damos cuenta de la importancia de la asesoría contable y fiscal. Lo vemos como algo accesorio y en la mayoría de casos, hay empresarios que lo consideran algo obligatorio y poco útil. Las empresas se centran tanto en la venta y en generar movimiento económico, que se olvidan de cómo gestionarlo y organizarlo.

Esto, es un error muy grave, pues gestionar los beneficios, deudas y todo el entramado empresarial, por simple que sea la empresa, puede ser la clave del crecimiento de las organizaciones.

Tenemos la típica imagen del contable con gafas, estresado, envuelto entre un montón de papeles y tremendamente serio. Pero dejando a un lado los tópicos, dentro de esta profesión existen personas que viven y se apasionan por su trabajo intentando que las empresas que gestionan mejoren día a día en todos los aspectos posibles, pero sobre todo, tratando de que la parte burocrática de la misma esté perfecta. Estos son los 5 puntos clave de una buena asesoría:

  1. La contabilidad siempre ha de estar al día para poder tener presente un buen control de tesorería
  2. Las facturas han de ser correctas, con la aplicación de impuestos que corresponda
  3. El archivo debería ser impecable. Cada cosa en su sitio!
  4. Impuestos al día, bien calculados y presentados en los plazos establecidos
  5. Pago de nóminas puntuales y control de las relaciones laborales

Un asesor empresarial se debería encargar de que se cumplan los objetivos de la contabilidad como base a todo lo demás. Con una contabilidad clara y real, la declaración de impuestos es fiable y los informes posteriores permiten sacar conclusiones a la hora de tomar decisiones.

Por eso, un asesoramiento contable y fiscal es básico en toda empresa, mereciendo la misma importancia que otros departamentos internos.

Asesoramiento contable y fiscal
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